Cuando el modelo de propiedad importa.
Diario de Innovación #285
El post de hoy tiene sentido, por quién lo dice y por qué su reflexión creo que nos debería importar.
La tesis es de Rafi Krikorian, hoy CTO de Mozilla.
No habla desde el hype, sino desde una intuición muy Web-1.0:
cuando una tecnología se vuelve infraestructura mental, el modelo de propiedad importa.
El problema que señala. Las grandes empresas de IA, OpenAI, Anthropic, Google, Grok, como era de esperar no trabajan para ti, sino para sus propios incentivos.
Eso es normal en el capitalismo.
Lo que no es normal es que esa lógica gobierne algo que:
piensa contigo
aprende de ti
moldea cómo trabajas y decides
Para Krikorian, el término “open” no es marketing. Es cumplir cuatro capas:
1. Herramientas de desarrollo abiertas
Alternativas open source a Google, GitHub y demás.
Difícil, porque la industria está hipercapitalizada. Pero ya hay grietas.
2. Modelos realmente abiertos
Aquí sube el listón. Un modelo abierto de verdad debería permitir:
saber con qué datos se entrenó
ver y modificar los pesos
acceder al código completo
Hoy nadie cumple todo.
Algunos modelos chinos como Qwen o DeepSeek se acercan más que muchos occidentales.
Meta empujó con LLaMA pero con límites claros.
La apuesta: los modelos abiertos alcanzarán a los de frontera.
Y quizá ni siquiera queramos gigantes, sino modelos pequeños, afinados y controlables.
3. Datos entendibles y bien licenciados
No solo por ética.
Por sostenibilidad del ecosistema y seguridad jurídica.
4. Hardware abierto
El nivel más duro.
Hoy entrenar un modelo cuesta decenas o cientos de millones.
Pero también Linux empezó pareciendo imposible.
El paralelismo histórico
La pregunta final no es técnica, es histórica:
¿Pasará con la IA lo mismo que pasó con Linux o Apache?
No ganaron por idealismo.
Ganaron porque funcionaban mejor como infraestructura común.
Food for thought
Si la IA va a ser una extensión de tu mente, ¿de verdad quieres que sea una caja negra propiedad de otro?
Porque no elegir control, también es una elección.
🌍 El eco del mercado
💰 Microsoft imprime dinero con la IA y empieza a sudar. OpenAI ya deja 7.600 millones de dólares en ingresos, pero el ritmo de gasto en IA empieza a incomodar a Wall Street. La IA funciona. La factura también.
📉 Invertir en IA es fácil. Convencer a los inversores, no tanto. Beneficios al alza, cloud sólido… y nervios en bolsa. El CapEx en IA se convierte en arma de doble filo.
⚠️ Beneficios récord, dudas también. Microsoft sigue apostándolo todo a la IA mientras el mercado se pregunta dónde está el techo del gasto.
🔁 Meta cambia de juguete: ahora el feed es el metaverso. Más de 115.000 millones de dólares en gasto previsto. La IA ya no es una apuesta: es el nuevo formato social.
🤝 ServiceNow no cree en el amor eterno (ni en un solo modelo). Primero OpenAI, ahora Anthropic. Estrategia clara: multimodelo por defecto.
🌐 Chrome deja de navegar y empieza a mandar. Gemini llega al navegador en modo auto-browse. Investiga, reserva y rellena formularios por ti.
💳 La IA ya viene en formato suscripción mensual. Google empaqueta creatividad, modelos y almacenamiento por 8 dólares. La IA entra en fase commodity.
🇨🇳 China presenta su “Nvidia, pero hecha en casa”. Alibaba muestra un chip propio para entrenamiento e inferencia. Tecnología… y soberanía.
⚙️ ASML vende máquinas, pero también geopolítica. Demanda global fuerte, China a la baja por sanciones. El chip ya no es solo tecnología.
🧱 Moltbot o cuando el open source empieza a incomodar. Un agente open source que “sí hace cosas” y obliga a los hyperscalers a correr.
🚫 No quiero un amigo IA, gracias. Crece el rechazo cultural a la hiperpresencia algorítmica. No es tecnofobia, es cansancio.
📸 La vigilancia gana por puntos. Los lectores automáticos de matrículas sobreviven a los tribunales. La privacidad, no tanto.
🛡️ La ciberseguridad también se vuelve autónoma. Outtake levanta 40 millones para usar agentes de IA contra fraude e identidades falsas.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.
Si este tema te ha removido, aquí tienes algunos libros —clásicos y menos obvios— que ayudan a entender por qué el open source no es solo una licencia, sino una forma de organizar poder, incentivos y conocimiento:
PD1: The Cathedral and the Bazaar de Eric S. Raymond. El texto fundacional. Explica por qué los sistemas abiertos pueden innovar más rápido que los cerrados. Viejo, sí. Pero sigue siendo incómodamente vigente.
PD2: Free Software, Free Society de Richard M. Stallman. Aquí no hay tibieza. Open source como postura política, ética y cultural. Te puede gustar o no Stallman, pero entenderlo ayuda a entender el origen de todo.
PD3: Working in Public de Nadia Eghbal. Imprescindible y muy actual. Analiza qué pasa cuando el open source se convierte en infraestructura crítica… mantenida por voluntarios. Ideal para el momento que vive la IA.
PD4: The Success of Open Source de Steven Weber. Mirada desde ciencia política y economía. Muy útil para entender por qué el open source funciona incluso cuando contradice los incentivos clásicos del mercado.
PD5: The Stack de Benjamin Bratton. Denso, pero potente. Ayuda a pensar la IA, el software y el poder como capas de una misma infraestructura global.


