Esto no es hype. Es febrero de 2020 otra vez.
Diario de Innovación #297
Hay artículos que lees y te dejan indiferente.
Sin embargo, otros incomodan sin saber por qué.
Este de Matt Shumer en Fortune es de los segundos .
Empieza con una comparación que remueve por dentro.
Febrero de 2020.
Un virus “lejano”, poniendo patas arriba China.
Un par de personas exagerando.
Y tres semanas después… el mundo entero confinado.
Su tesis es simple: Estamos en ese momento otra vez. Pero con la IA.
Shumer lleva seis años construyendo una startup de IA.
Y dice algo que me parece brutal:
No estamos haciendo predicciones.
Estamos describiendo lo que ya nos pasó a nosotros.
Cuenta que, en su trabajo técnico, ya no programa.
Describe en lenguaje natural lo que quiere construir.
Se va cuatro horas.
Y cuando vuelve… está hecho.
No un borrador.
El producto terminado.
Código.
Tests.
Iteraciones automáticas.
Mejor que lo que él habría hecho.
No estamos hablando de “me ayuda un poco”.
Estamos hablando de “hace mi trabajo mejor que yo”.
“Probé ChatGPT y no era para tanto…”
Aquí está una de las claves más incómodas del artículo :
La mayoría de la gente está juzgando la IA con herramientas de hace un año.
Versiones gratuitas.
Modelos limitados.
Experiencias superficiales.
Mientras tanto, los que pagan 20 dólares al mes y la usan en serio… ya están jugando en otra liga.
La brecha entre percepción pública y realidad técnica es enorme.
Y esa brecha es peligrosa.
Porque retrasa la adaptación.
Esto no va de una skill concreta
Lo que más me impacta no es la anécdota.
Es el argumento estructural.
En anteriores revoluciones:
Automatizabas fábricas → la gente se movía a oficinas.
Internet golpeaba retail → la gente se movía a logística o servicios.
Ahora no.
La IA no sustituye una habilidad específica.
Es un sustituto general del trabajo cognitivo.
Si tu trabajo ocurre en una pantalla —leer, escribir, analizar, decidir, comunicar— estás en zona de impacto.
No “algún día”.
Ahora.
El consejo que más me quedo
Shumer no busca alarmar, busca concienciar.
Por ello nos reta: una hora al día usando IA en serio.
No leyendo sobre ella.
Usándola.
Meterla en tu flujo real de trabajo.
Cuando escribes un contrato.
Cuando te enfrentas al Excel.
En el análisis del informe trimestral.
En la redacción de la propuesta comercial.
No preguntarle cosas rápidas.
Darle problemas difíciles.
Iterar.
Porque si hoy “te medio funciona”, ¿que podrás hacer en seis meses?
La parte que me parece más interesante
El artículo no es solo amenaza.
También es oportunidad.
Si siempre quisiste construir algo pero no sabías programar, esa barrera prácticamente ha desaparecido.
Si querías escribir un libro, ahora tienes un copiloto incansable.
Si querías aprender algo nuevo, tienes un tutor 24/7 por el precio de una suscripción.
La misma ola que puede descarrilar carreras, puede acelerar sueños.
Food for thought
No sé si estamos ante un “momento febrero 2020”.
Pero sí sé algo:
La velocidad ha cambiado.
Y cuando cambia la velocidad, cambia la estrategia.
En mi mundo —empresas, cloud, datos, IA— ya no hablamos de “si usar IA”.
Hablamos de:
Quién aprende antes.
Quién integra mejor.
Quién redefine su rol antes de que lo redefinan por él.
Este puede ser uno de los años más importantes de tu carrera.
No por miedo.
Por ventana de oportunidad.
Si al llegar hasta aquí algo de esto te incomoda, es buena señal.
La incomodidad es el primer síntoma de cambio.
🌍 El eco del mercado
🧠 OpenAI se pone traje y corbata (otra vez). El fichaje del creador de OpenClaw por parte de OpenAI, como ya decíamos ayer ha revolucionado el mercado y pone de manifiesto que la empresa no quiere ser solo laboratorio de frontera; sino que quiere ser el proveedor preferido de IA empresarial.
🇪🇺 Mistral juega la carta europea. La soberanía tecnológica europea empieza por el modelo fundacional. Y para ello ha sacado la chequera, ha salido a comprar compañeros de viaje que complemente y refuercen su visión, como es el caso de Koyeb.
🧩 Cohere lanza Tiny Aya: IA multilingüe, abierta y que cabe en tu portátil. Cohere apuesta por la IA ligera y global: 70 idiomas, 3.350 millones de parámetros y sin dependencia de internet
🧠 IA con personalidad: ¿empatía real o ilusión colectiva? Tras meses observando fenómenos como Neuro-sama, la conclusión es incómoda: no estamos viendo aceptación de la IA, sino proyección emocional humana. Cuanto más conversacional es la IA, más tendemos a atribuirle intención. El riesgo no es técnico. Es psicológico.
🇬🇧 Europa gana terreno en privacidad digital. Un 57 % de británicos estaría dispuesto a cambiar servicios de Big Tech estadounidense por alternativas europeas centradas en privacidad. La soberanía digital deja de ser discurso político y empieza a convertirse en preferencia de consumo.
🌐 Millones de personas podrían quedarse sin VPN en Irán. La falta de financiación estadounidense podría dejar a millones de iraníes sin acceso a VPNs, una herramienta crítica para saltar censura. La conectividad también es poder. Y cuando depende de financiación extranjera, es frágil.
🔐 El escándalo de datos en una farmacia india. Durante meses, una vulnerabilidad permitió crear usuarios “super admin” en la plataforma de una gran cadena farmacéutica. En la economía digital, la ciberseguridad no es un coste. Es una condición de supervivencia.
🔍 Google da más control sobre imágenes explícitas. Google amplía herramientas para eliminar imágenes explícitas y datos personales de resultados de búsqueda. La privacidad ya no es solo protección de datos: es gestión de reputación digital.
🥋 Robots en prime time en la TV China. Robots humanoides practicando kung-fu en la gala más vista del país. No es entretenimiento. Es narrativa estratégica. China no solo fabrica hardware. Construye imaginario colectivo alrededor de la automatización.
📉 Nervios en bolsa: la IA sacude al sector IT. Mientras los mercados reaccionan con volatilidad ante el hype de la IA, Infosys integra Claude de Anthropic en su plataforma Topaz para construir agentes empresariales. Entre el miedo bursátil y la ejecución industrial, la estrategia real está en integrar IA en procesos, no en perseguir titulares.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.


