Hagamos una predicción (para equivocarnos juntos)
Diario de Innovación #396
Cada fin de ciclo hacemos el mismo ejercicio.
Ahora estamos en verano, pero a la vuelta de vacaciones empezaremos a mirar al nuevo curso.
Intentamos adivinar qué llegará con el nuevo curso.
Qué modelo liderará el mercado.
Qué empresa habrá tomado ventaja.
Qué tecnología cambiará las reglas del juego.
Qué empleos desaparecerán.
Qué startups sobrevivirán.
Y, por supuesto, cuándo explotará —o no— la famosa burbuja de la inteligencia artificial.
Este año el ejercicio es más difícil que nunca.
Porque la velocidad del cambio ya no es exponencial.
Es caótica.
Hace un año parecía imposible
Hace apenas unos meses parecía que OpenAI tenía una ventaja prácticamente insalvable.
Después llegó Anthropic.
Luego aparecieron DeepSeek, Qwen, Gemini 2.5, Grok, Mistral...
Los modelos abiertos comenzaron a cerrar la distancia con los propietarios.
Los agentes dejaron de ser una demo para convertirse en productos.
Las ventanas de contexto crecieron hasta tamaños que hace un año parecían ciencia ficción.
Y cada dos o tres meses cambiaba el líder en alguna dimensión importante:
razonamiento,
programación,
coste,
velocidad,
contexto,
multimodalidad,
uso empresarial.
La consecuencia es evidente.
Ya no existe una ventaja estratégica que dure un año.
En muchos casos ni siquiera dura un trimestre.
La IA se parece cada vez menos a una carrera de velocidad.
Y cada vez más a una etapa ciclista con ataques constantes.
El mercado empieza a hacer preguntas incómodas
Mientras la tecnología acelera, los mercados empiezan a preguntarse algo diferente.
¿Todo este dinero generará el retorno esperado?
Nunca se había invertido tanto capital en infraestructura tecnológica en tan poco tiempo.
Centros de datos.
Chips.
Electricidad.
Fibra.
Modelos fundacionales.
Agentes.
Aplicaciones.
La factura asciende ya a cientos de miles de millones de dólares.
Eso abre inevitablemente una pregunta.
¿Estamos construyendo el ferrocarril del siglo XXI...
...o la siguiente burbuja tecnológica?
La historia nos enseña que ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Internet vivió una burbuja gigantesca.
La mayoría de las empresas desaparecieron.
La tecnología terminó cambiando el mundo igualmente.
Una posible corrección financiera no implica que la revolución tecnológica haya terminado.
Simplemente significa que las expectativas pueden haber corrido más que los beneficios.
El miedo más repetido
Pocas conversaciones generan hoy más ansiedad que el empleo.
Cada nuevo modelo parece acercar un poco más la automatización de trabajos que hasta hace muy poco parecían completamente seguros.
Programadores.
Diseñadores.
Abogados.
Consultores.
Analistas.
Profesores.
Periodistas.
La pregunta ya no es si la IA sustituirá determinadas tareas.
Eso ya está ocurriendo.
La verdadera incógnita es otra.
¿Seremos capaces de rediseñar el trabajo tan deprisa como automatizamos las tareas?
La historia económica demuestra que cada revolución tecnológica destruye ocupaciones.
Pero también crea otras nuevas.
La diferencia es que esta vez la velocidad puede ser muy superior.
Y eso convierte la transición en el verdadero reto.
Lo único seguro
Si algo hemos aprendido este último año es que las predicciones envejecen a una velocidad extraordinaria.
Quizá OpenAI vuelva a sorprendernos.
Quizá Anthropic encuentre la siguiente gran ventaja.
Quizá Google consiga integrar toda su potencia tecnológica.
Quizá los modelos abiertos igualen definitivamente a los cerrados.
Quizá aparezca un actor que hoy ni siquiera conocemos.
Quizá el cuello de botella deje de ser el modelo y pase a ser la energía.
Quizá los agentes sustituyan a las aplicaciones.
O quizá descubramos que el verdadero cambio no estaba en los modelos, sino en la reorganización completa de las empresas.
Lo único que me atrevería a asegurar es esto:
Dentro de doce meses volveremos a leer muchas de las predicciones hechas este verano...
...y nos parecerán escritas para un mundo completamente distinto.
Porque probablemente lo estarán.
Food for thought
El economista John Kenneth Galbraith resumía el problema con una frase memorable:
“Hay dos clases de pronosticadores: los que no saben y los que no saben que no saben.”
Quizá esa sea la mejor vacuna contra la soberbia tecnológica.
No dejar de intentar comprender el futuro.
Pero hacerlo con la suficiente humildad para aceptar que el futuro siempre encuentra una forma de sorprendernos.
Porque, si algo nos ha enseñado la inteligencia artificial durante este último año, es que el próximo curso será fascinante.
Simplemente será muy distinto del que hoy imaginamos.
🌍 El eco del mercado
🚀 OpenAI acelera la guerra de precios para convertir la IA en una utilidad. OpenAI prepara una fuerte reducción del precio de GPT-5.6 para responder a la presión de Anthropic y de los modelos chinos. La competencia ya no se libra solo en calidad, sino en coste por token y capacidad de despliegue.
🧠 Thinking Machines entra en la carrera del open source empresarial. La compañía fundada por Mira Murati ha presentado Inkling, su primer modelo multimodal con pesos abiertos, orientado a empresas que buscan desplegar IA bajo su propio control.
🌐 Vint Cerf quiere dar identidad propia a los agentes de IA en Internet. Uno de los padres de Internet trabaja en un estándar para que los agentes autónomos puedan identificarse, autenticarse y operar de forma segura dentro de la red.
⌨️ OpenAI empieza a construir hardware pensado para agentes. La compañía ha presentado junto a Work Louder un teclado programable diseñado para interactuar directamente con Codex y otros agentes inteligentes.
🍎 Un simple correo terminó rompiendo las negociaciones entre Apple y OpenAI. Un error de comunicación habría contribuido al fracaso de las conversaciones entre ambas compañías para profundizar su colaboración en inteligencia artificial.
🔐 Microsoft publica el mayor Patch Tuesday de su historia. Microsoft ha corregido 622 vulnerabilidades en una única actualización, incluyendo varias consideradas críticas y explotadas activamente. Me encanta el olor del Napalm (Mythos) por la mañana.
⚠️ Y en paralelo un nuevo zero-day aparece el mismo día del Patch Tuesday. Investigadores han descubierto una vulnerabilidad crítica en Windows prácticamente al mismo tiempo que Microsoft distribuía su mayor paquete de actualizaciones.
🦄 Emergent demuestra que todavía nacen unicornios alrededor de la IA. La startup india especializada en desarrollo asistido por inteligencia artificial ha alcanzado la valoración de unicornio tras un fuerte crecimiento de clientes e ingresos.
🚗 Geely exporta a Europa el coche eléctrico más vendido de China. El fabricante chino continúa su expansión internacional llevando al mercado europeo uno de sus modelos eléctricos de mayor éxito.
📺 Estados Unidos estudia facilitar una nueva concentración del mercado audiovisual. La FCC analiza cambios regulatorios que permitirían nuevas operaciones de consolidación entre grandes grupos de comunicación. Los movimientos y el culebron de Netflix, Warner y Paramont ha dejado secuelas.
🤖 Empieza la carrera por ocultar el rastro de la IA. Una herramienta desarrollada en el ámbito académico promete reescribir textos generados por IA para hacerlos prácticamente indistinguibles de los escritos por personas.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.


