La IA no necesita más supervisores
Diario de Innovación #393
Hace unos años, si una empresa contrataba a una persona capaz de leer miles de documentos en minutos, analizar contratos, redactar informes, escribir código, traducir idiomas y responder preguntas sobre cualquier tema...
Lo lógico habría sido crearle un puesto de trabajo.
Asignarle un responsable.
Integrarlo en un proceso existente.
Con la inteligencia artificial estamos haciendo exactamente eso.
Y quizá ese sea el mayor error que estamos cometiendo.
Según Sangeet Paul Choudary, autor de Reshuffle, las organizaciones están respondiendo a la pregunta equivocada. En lugar de preguntarse cómo cambia la IA la naturaleza del trabajo, siguen preguntándose dónde debe intervenir una persona cuando la IA falla.
Es una diferencia sutil.
Pero cambia por completo la forma de entender la transformación empresarial.
“El futuro del trabajo no consiste en decidir cuándo debe intervenir una persona sobre una IA, sino en rediseñar completamente cómo colaboran humanos e inteligencia artificial para crear nuevas capacidades y nuevas ventajas competitivas.” — Sangeet Paul Choudary sobre Reshuffle.
Durante décadas hemos diseñado las empresas siguiendo una lógica muy sencilla.
Persona → Tarea → Proceso
Contratábamos especialistas, asignábamos responsabilidades y construíamos procesos alrededor de esas personas.
La IA rompe esa secuencia.
Ya no tiene sentido pensar únicamente en puestos de trabajo.
Ahora debemos pensar en capacidades.
¿Qué puede hacer una persona?
¿Qué puede hacer una IA?
¿Y qué ocurre cuando ambas colaboran desde el principio, en lugar de limitarse a corregirse mutuamente?
Ese cambio de perspectiva es mucho más profundo que cualquier despliegue tecnológico. No estamos incorporando una nueva herramienta.
Estamos cambiando la unidad básica con la que diseñamos una organización.
Muchas empresas presumen hoy de tener miles de licencias de Copilot, ChatGPT o Gemini. Miden usuarios activos, número de tokens utilizados, horas ahorradas,…
Pero esas métricas sólo hablan de adopción. No de transformación.
La pregunta verdaderamente importante es otra.
¿Qué proceso ha desaparecido gracias a la IA?
¿Qué decisión se toma hoy de una forma completamente distinta?
¿Qué producto o servicio existe ahora que antes era imposible ofrecer?
Si la respuesta es “ninguno”, probablemente la empresa solo esté acelerando la versión anterior de sí misma.
No está reinventándose.
Como señala Choudary, no basta con incorporar IA al trabajo existente; hay que replantear cómo se organiza el trabajo desde sus fundamentos.
Esta idea conecta con algo que hemos comentado varias veces en el Diario.
Primero vimos que la llamada Shadow AI no era un problema tecnológico, sino una consecuencia de procesos demasiado lentos y rígidos.
Después descubrimos que revisar sigue siendo imprescindible cuando trabajamos con modelos generativos.
Hoy aparece una tercera pieza del puzle.
Quizá el verdadero cuello de botella ya no sea revisar, ni gobernar, ni siquiera adoptar.
Quizá el problema sea que seguimos diseñando organizaciones pensadas exclusivamente para personas, cuando una parte creciente del trabajo ya la realizan inteligencias artificiales. No estamos optimizando el sistema adecuado.
Choudary también habla de otro concepto digno de mencionar, la “rendición cognitiva” (cognitive surrender).
La sensación de que estamos pensando, cuando en realidad solo estamos aceptando respuestas.
Es un riesgo mucho más peligroso que la automatización.
Porque una organización puede producir más informes. Más análisis.
Y, sin embargo, aprender menos.
La velocidad aumenta. La capacidad crítica disminuye.
Durante veinte años las empresas han perseguido un objetivo casi obsesivo.
Eliminar cualquier fricción, automatizar todo, reducir tiempos, simplificar decisiones.
Sin embargo, la IA cambia también esa lógica.
Cuando una respuesta llega en tres segundos, quizá el mayor valor consista precisamente en detenerse treinta segundos más y preguntarse:
¿Y si estuviera equivocada?
¿Qué alternativa no ha considerado?
¿Qué información falta?
La fricción deja de ser un enemigo, y se convierte en un mecanismo de calidad.
Como sostiene Choudary, las organizaciones más competitivas no serán necesariamente las que automaticen más, sino las que sepan introducir espacios deliberados para el juicio, el debate y el pensamiento crítico.
“La IA puede generar respuestas muy deprisa. Precisamente por eso necesitamos introducir fricción deliberada allí donde realmente aporta valor el criterio humano.”— Sangeet Paul Choudary.
Todo esto nos lleva a una conclusión que, en mi opinión, marcará la diferencia entre las empresas que liderarán esta década y las que simplemente sobrevivirán a ella.
Durante los últimos años hemos hablado mucho de empresas AI-ready.
Organizaciones preparadas para incorporar herramientas de inteligencia artificial.
Quizá haya llegado el momento de hablar de otra cosa.
De empresas AI-native.
La diferencia es enorme.
Una empresa AI-ready incorpora IA a los procesos existentes.
Una empresa AI-native rediseña procesos, roles, métricas y formas de decidir partiendo de una realidad evidente:
La inteligencia artificial ya forma parte del sistema.
No adapta el pasado.
Construye el futuro.
Porque la pregunta ya no es:
¿Dónde ponemos la IA?
La pregunta realmente incómoda es otra.
Si hoy fundáramos esta empresa sabiendo que existe la inteligencia artificial, ¿la organizaríamos exactamente igual?
Sospecho que la respuesta, dentro de unos años, será evidente.
Y probablemente también nos preguntemos por qué tardamos tanto en hacernos esa pregunta.
💬 Food for thought
La ventaja competitiva no estará en tener la mejor IA. Estará en ser la primera organización capaz de rediseñarse pensando que humanos e inteligencia artificial forman parte del mismo sistema desde el primer día.
🌍 El eco del mercado
⚖️ Apple lleva a OpenAI a los tribunales por la carrera del hardware de IA. Apple ha demandado a OpenAI por el presunto uso indebido de secretos comerciales relacionados con el desarrollo de hardware para inteligencia artificial. El enfrentamiento refleja que la competencia ya no gira solo en torno a los modelos, sino también al control de la próxima generación de dispositivos capaces de ejecutarlos.
📂 El caso del New York Times complica la gobernanza de OpenAI. OpenAI podría enfrentarse a sanciones judiciales por la gestión de registros de ChatGPT durante el litigio abierto con The New York Times. Más allá del conflicto por los derechos de autor, el caso pone el foco en cómo las compañías gestionan la trazabilidad y conservación de la información generada por sus modelos.
💻 Meta acelera la guerra del AI Coding con Muse Spark 1.1. Meta ha presentado Muse Spark 1.1, un nuevo modelo orientado a programación asistida por IA que entra de lleno en la competición con OpenAI, Anthropic y el resto de actores del desarrollo de software.
📈 Alibaba demuestra que la IA ya mueve la cuenta de resultados. Alibaba continúa acelerando su crecimiento gracias al impulso del negocio de inteligencia artificial y al desarrollo de sus propios chips T-Head, consolidando una estrategia cada vez más integrada.
🧩 China multiplica su capacidad para fabricar el “sustrato” de la IA. La inversión china en fabricantes de PCB se dispara para responder a la creciente demanda mundial de aceleradores de IA y servidores de alto rendimiento.
🇺🇸 Apple refuerza la fabricación de chips en Estados Unidos. Apple ha comprometido compras superiores a 30.000 millones de dólares en chips producidos en EE. UU. por Broadcom, reforzando la fabricación nacional de componentes estratégicos.
… 💾 Y también mira a China para asegurar la memoria de la IA. Mientras impulsa la producción estadounidense, Apple estudia incorporar memoria de la fabricante china CXMT para futuros dispositivos con capacidades avanzadas de IA.
🚀 China logra recuperar un cohete reutilizable, tiembla Elon. China ha conseguido recuperar por primera vez un lanzador reutilizable, un hito tecnológico que acerca su industria espacial al modelo inaugurado por SpaceX.
🌌 Y mientras tanto, Blue Origin prepara una financiación histórica. Blue Origin negocia una ronda privada cercana a los 10.000 millones de dólares con una valoración aproximada de 130.000 millones.
🛰️ El talento de OpenAI sigue conquistando el sector espacial, esto huele a nueva mafia, como la de PayPal. Kevin Weil, antiguo responsable de producto de OpenAI, se incorpora al consejo de administración de Stoke Space, especializada en lanzadores reutilizables.
🐶 Starlink llega al seguimiento de mascotas. Los primeros dispositivos de localización para mascotas conectados mediante Starlink permiten mantener cobertura prácticamente global, incluso fuera de redes móviles convencionales.
📵 Estados Unidos endurece el cerco a DJI. La FCC intensifica las restricciones sobre DJI y otras compañías que intentan eludir los vetos estadounidenses mediante nuevas marcas o estructuras societarias.
🖼️ Meta reabre el debate sobre privacidad con la IA generativa. Las nuevas funciones de IA de Meta utilizan fotografías públicas de Instagram para generar imágenes personalizadas, reavivando las dudas sobre el uso de contenidos compartidos por los usuarios.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.
📚 PD. Si este tema te ha resultado interesante. Aquí te dejo cinco libros que ayudan a entender cómo la IA está transformando las organizaciones y el trabajo del conocimiento:
Reshuffle de Sangeet Paul Choudary. La evolución de las organizaciones en la era de la IA y las plataformas. La lectura natural para profundizar en la tesis de esta edición.
Competing in the Age of AI. Explica por qué las empresas deben rediseñarse alrededor de datos, algoritmos y nuevas arquitecturas organizativas.
La Ola que Viene. Una visión estratégica sobre el impacto de la IA y la biología sintética en gobiernos, empresas y sociedad.
La Segunda Era de las Máquinas. Un clásico para comprender cómo las tecnologías digitales transforman productividad, empleo y ventaja competitiva.
De las Bacterias a Bach. Probablemente el libro más radical sobre la evolución de la mente que se haya escrito jamás. Yo ya lo tengo para leer en unas semanas tirado en la arena de la playa.
🌴 PD2. Si este verano vas a trabajar... que al menos sea mirando al mar. Algunos imprescindibles para montar una oficina improvisada junto a la playa (o simplemente disfrutar de unas vacaciones más cómodas):
Kindle Paperwhite, el preferido de mi hija. Ligero, resistente al agua y perfecto para llevar decenas de libros sin ocupar espacio en la maleta.
Silla de playa plegable premium con respaldo reclinable. Ideal para leer o trabajar cómodamente durante horas.
Sombrilla de playa con protección UPF 50+. Porque las mejores ideas llegan mejor cuando no estás luchando contra el sol.
Mesa plegable de aluminio para playa o camping. Convierte cualquier rincón en un pequeño espacio de trabajo o lectura.
Nevera portátil eléctrica o termo de gran capacidad. Mantener el agua fría también ayuda a mantener las ideas frescas.
Mochila impermeable (dry bag). Protege el portátil, el Kindle y el resto de dispositivos de arena, sal y agua.
Gafas de sol polarizadas. Menos reflejos, menos fatiga visual y más comodidad para leer frente al mar.


