La IA ya ha dejado atrás su fase “startup”
Diario de Innovación #356
Durante años pensamos que la carrera de la IA iba a parecerse a una especie de Fórmula 1 tecnológica.
Más parámetros.
Más benchmarks.
Más potencia.
Más modelos.
Como si el futuro dependiese únicamente de quién construyera “la IA más inteligente”.
Pero creo que 2025 ha sido el año donde esa narrativa empezó a romperse.
Hace unos días estuve leyendo el informe anual de la Universidad de Stanford sobre IA, uno de los más completos sobre el estado real de la IA en 2025.
Y la sensación que deja es bastante clara: la IA ya no es una promesa tecnológica.
Empieza a parecerse mucho más a una infraestructura.
Como la electricidad.
Como internet.
Como el cloud hace una década.
Algo que deja de ser “especial” para empezar a integrarse silenciosamente en toda la economía.
Y precisamente por eso, el terreno de juego está cambiando bajo nuestros pies sin darnos cuenta.
Porque el informe deja una idea bastante incómoda para muchas empresas: tener el mejor modelo ya no garantiza casi nada.
De hecho, una de las conclusiones más interesantes es que la frontera técnica empieza a estrecharse.
Los modelos siguen mejorando.
Mucho.
Pero las diferencias entre líderes cada vez son menores.
Y cuando la tecnología se comoditiza, el valor se desplaza.
Ya no gana necesariamente quien tiene el modelo más brillante.
Empieza a ganar quien tiene: mejor distribución, más datos, acceso a toda la energía necesaria para que funcione, mejor integración, mejor ejecución organizativa,…
O dicho de otra manera: la IA empieza a parecerse menos a ese momento wow y más a una guerra industrial.
Y aquí aparece otro dato significativo del informe.
El coste de usar IA se ha desplomado. Entre 2022 y 2024, el coste de inferencia equivalente a GPT-3.5 cayó más de 280 veces.
Sí, sí, doscientas ochenta.
Creo que todavía no somos plenamente conscientes de lo que implica eso.
Porque cuando algo se abarata tan rápido, deja de ser una herramienta escasa.
Y empieza a integrarse en todas partes.
Software.
Atención al cliente.
Marketing.
Operaciones.
Desarrollo.
Análisis.
Educación.
Consultoría.
Ciberseguridad.
Todo.
Y probablemente esa sea la razón por la que estamos viendo algo curioso en muchas empresas: la sensación de que la IA “está en todas partes” pero todavía no cambia radicalmente los resultados.
El informe refleja exactamente eso.
El 78% de organizaciones ya usa IA.
Pero muchas siguen viendo impactos relativamente modestos: menos del 10% en reducción de costes, menos del 5% en incremento de ingresos.
Y creo que esto también desmonta un poco el hype alrededor de la IA.
Porque mucha gente confundió adopción con transformación.
Instalar copilotos no transforma una empresa.
Reorganizar cómo trabaja una empresa sí.
Y esa quizá sea la parte más difícil de toda esta transición.
No construir modelos.
Sino rediseñar organizaciones enteras alrededor de ellos.
Porque la IA no está chocando contra límites técnicos.
Está chocando contra procesos, cultura, gobernanza, confianza, política interna y estructuras pensadas para otro mundo.
De hecho, otra de las ideas más importantes del informe tiene que ver precisamente con eso, la IA ya no es solo una carrera tecnológica. Es una carrera geopolítica.
Estados Unidos sigue liderando en modelos e inversión.
China lidera en publicaciones científicas, patentes y robótica industrial.
Y mientras tanto Europa intenta regular un tablero que cambia más rápido que las propias leyes.
La IA empieza a parecerse menos a una industria y más a una infraestructura estratégica nacional.
Como la energía.
Como los semiconductores.
Como las telecomunicaciones.
Y quizá la parte más delicada de todo el informe sea esta: la confianza pública cae.
Los incidentes suben.
Las empresas reconocen riesgos.
Pero muy pocas saben realmente cómo gobernar todo esto.
Y creo que ahí está la gran historia de 2025.
No estamos entrando en una era donde “la IA piensa”. Estamos entrando en una era donde organizaciones enteras empiezan a depender de sistemas que todavía no entendemos del todo.
Hemos dejado de preguntarnos “¿qué modelo es mejor?”, ahora empezamos a cuestionarnos ¿quién sabrá rediseñar mejor su empresa, su trabajo y sus procesos alrededor de esta nueva infraestructura?
Y sospecho que ahí es donde se va a decidir gran parte de la próxima década.
🌍 El eco del mercado
♟️ Karpathy aterriza en Anthropic y refuerza la batalla por el talento extremo. Andrej Karpathy se incorpora al equipo de pre-training de Anthropic, uno de los núcleos más estratégicos de toda empresa frontier. La guerra por la IA ya se parece más al fichaje de científicos nucleares que al mercado tradicional de talento tecnológico.
🧠 Anthropic compra Stainless y acelera la guerra por el control del stack developer. Anthropic ha adquirido Stainless, startup centrada en generación automática de SDKs y tooling para APIs. El movimiento apunta a algo más profundo: controlar no solo el modelo, sino toda la experiencia de desarrollo alrededor de Claude.
⚖️ Musk pierde una batalla judicial contra OpenAI, pero la guerra sigue abierta. Un juez ha rechazado parte de la ofensiva legal de Elon Musk contra OpenAI. Aun así, el conflicto deja una señal clara: los frontier models ya no son solo empresas tecnológicas. Son activos estratégicos con implicaciones políticas, económicas y regulatorias.
🧩 Meta reorganiza miles de empleados para reforzar su apuesta por IA. Meta está reubicando alrededor de 7.000 trabajadores hacia iniciativas relacionadas con inteligencia artificial mientras continúa ajustando costes en otras áreas.
☀️ La IA impulsa renovables… pero también prolonga la vida de los fósiles. La demanda energética de los modelos frontier está acelerando inversiones en solar y nuclear, pero también obligando a mantener activas infraestructuras fósiles para garantizar estabilidad.
🧨 CISA expone accidentalmente secretos cloud en GitHub. La agencia estadounidense de ciberseguridad publicó por error credenciales y claves sensibles en repositorios públicos. El problema ya no es solo el ataque externo. También la complejidad operativa de gestionar infraestructuras cloud masivas bajo presión constante.
🇨🇳 Moonshot AI desmonta su estructura offshore para preparar una salida a bolsa. La startup china reorganiza su estructura societaria para facilitar una futura IPO doméstica. China empieza a reconstruir su ecosistema IA con menos dependencia financiera y jurídica de Occidente.
🇨🇳 Alibaba acelera Qwen y convierte la carrera china en una guerra de plataformas. Alibaba continúa ampliando la familia Qwen mientras presiona sobre modelos abiertos, agentes y ecosistema empresarial. El verdadero frente chino no es copiar a OpenAI. Es integrar IA dentro de comercio, cloud y operaciones industriales a escala nacional.
🚕 Xpeng empieza a fabricar robotaxis usando chips propios. La compañía china avanza en integración vertical combinando conducción autónoma y silicio diseñado internamente. Igual que ocurrió con Apple o Tesla, el control del hardware vuelve a convertirse en ventaja estratégica.
🔌 Irán quiere cobrar peaje digital por el tráfico submarino mundial. Teherán plantea tasas sobre cables submarinos y tráfico que cruza el estrecho de Ormuz. Igual que el petróleo definió parte del siglo XX, los chokepoints digitales empiezan a adquirir valor geopolítico directo.
🛡️ Nuevo ataque a paquetes open source revive el miedo al supply chain poisoning. Investigadores detectaron paquetes comprometidos utilizados para distribuir malware y robar información. El open source sigue siendo la base invisible de Internet. Y también uno de sus mayores puntos de fragilidad sistémica.
🏥 Un ciberataque sanitario expone datos de 1,8 millones de personas. Una brecha en sistemas hospitalarios estadounidenses ha comprometido información médica sensible de millones de usuarios. Cuanto más conectada está la salud, más crítica se vuelve la ciberseguridad como problema de infraestructura pública.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
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Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.
PD: Si te interesa entender hacia dónde se mueve realmente todo esto, te recomiendo especialmente:
La Ola que Viene de Mustafa Suleyman
Platform Scale de Sangeet Paul Choudary
The Corporation in the Twenty-First Century de John Kay
Ingeniería de IA de Chip Huyen
Superhuman Innovation de Chris Duffey


