La imagen más absurda de 2026
Diario de Innovación #353
Durante años pensamos que el futuro del trabajo sería más limpio.
Más invisible.
Más elegante.
Ordenadores cerrados.
Automatización silenciosa.
IA funcionando “por detrás”.
Y, sin embargo, una de las imágenes más representativas de 2026 quizá sea justo la contraria: gente caminando por aeropuertos, oficinas o cafeterías… con el portátil medio abierto para que su agente no deje de trabajar.
El otro día lo comentaba con P en la oficina y nos hizo bastante gracia.
Porque parece un meme.
Pero en realidad es una señal cultural bastante potente.
Estamos entrando en una etapa donde la IA ya no es solo una herramienta.
Empieza a comportarse como un “compañero de trabajo” al que no quieres interrumpir.
Como si cerrar la tapa del portátil fuese cortar una conversación a medias.
Y creo que aquí hay algo mucho más profundo de lo que parece.
Durante décadas, los ordenadores esperaban órdenes humanas.
Ahora somos nosotros los que empezamos a adaptar nuestro comportamiento al ritmo de las máquinas.
Esperamos a que el agente termine.
Caminamos con cuidado para no perder el proceso.
Buscamos WiFi para que “siga pensando”.
Miramos el progreso igual que antes mirábamos una descarga.
Es una mezcla rarísima entre ansiedad, productividad y delegación cognitiva.
Y quizá el detalle importante no sea el portátil abierto.
Sino lo normal que empieza a parecernos.
Porque cuando una tecnología modifica pequeños gestos cotidianos, normalmente ya ha empezado a cambiar la cultura.
Y sospecho que esto es solo el principio.
Dentro de unos años probablemente veremos absurdas estas imágenes.
Igual que hoy nos parecen extraños los primeros ejecutivos hablando solos por Bluetooth en mitad de la calle.
Pero también creo que son una especie de fotografía histórica.
El momento exacto donde dejamos de usar software y empezamos a convivir con agentes.
🌍 El eco del mercado
🔐 OpenAI empieza a parecer infraestructura crítica bajo ataque constante. Las crecientes tensiones legales, regulatorias y de seguridad alrededor de OpenAI muestran hasta qué punto los frontier models han dejado de ser simples productos tecnológicos. La IA empieza a parecerse a la energía, banca o telecomunicaciones. Infraestructura demasiado importante como para fallar.
🧱 Microsoft empieza a cerrar filas alrededor de su stack de IA. La retirada de licencias y el endurecimiento del control interno sobre herramientas como Claude Code refleja una nueva fase competitiva entre gigantes tecnológicos.
📱 OpenAI quiere que programar deje de ser una actividad de escritorio La expansión de Codex y agentes de desarrollo hacia experiencias móviles apunta a una idea clara: la programación asistida se vuelve continua, ubicua y siempre activa. El ordenador deja de ser “la herramienta”. Empieza a ser simplemente una ventana hacia agentes persistentes.
🧠 Cerebras convierte la fiebre de la IA en una apuesta bursátil por el hardware. La salida a bolsa de Cerebras confirma algo importante: el mercado empieza a asumir que el verdadero cuello de botella de la IA no son los modelos, sino la infraestructura capaz de ejecutarlos a escala.
🧨 La seguridad de los modelos sigue yendo por detrás de su despliegue. Mientras la IA gana autonomía y acceso a herramientas reales, los mecanismos de protección continúan mostrando grietas importantes frente a abusos y usos maliciosos. El problema ya no es solo “qué sabe hacer un modelo”, sino qué ocurre cuando alguien aprende a manipularlo sistemáticamente.
🏭 La oposición social a los data centers empieza a escalar. El crecimiento explosivo de la IA está chocando con un límite menos tecnológico y más político: comunidades locales cada vez más hostiles a nuevas infraestructuras energéticas y de cómputo.
🪪 La identidad sustituye definitivamente al perímetro. Las nuevas arquitecturas de seguridad empiezan a asumir que ya no existe red segura ni dispositivo confiable por defecto. El futuro de la ciberseguridad va menos de firewalls y más de identidad continua, contexto y verificación permanente.
⚛️ El miedo cuántico empieza a adelantarse a la AGI. El llamado Q-Day —el momento en que la computación cuántica pueda romper criptografía actual— empieza a verse como amenaza tangible. ¿Podría la próxima crisis de seguridad global venir antes por criptografía que por superinteligenci?
🧊 Europa mira al Ártico para sobrevivir al cuello de botella digital. Europa estudia nuevas rutas de cable submarino ártico para conectar con Asia evitando dependencias geopolíticas tradicionales. Los cables submarinos se consolidan como infraestructura estratégica equivalente a oleoductos o rutas marítimas.
🏥 La IA médica encuentra su modelo de negocio real, los agentes como los nuevos visitadores médicos. OpenEvidence crece entre médicos utilizando financiación publicitaria farmacéutica para sostener asistentes clínicos basados en IA. Más que hospitales automatizados, el negocio inmediato parece estar en capturar el flujo de decisión clínica.
🏢 Cisco recorta empleo mientras gira completamente hacia IA. Cisco elimina miles de puestos mientras redirige inversión hacia infraestructura y productos ligados a inteligencia artificial.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.
PD: Si te interesa cómo las herramientas terminan moldeando nuestro comportamiento sin que apenas nos demos cuenta, te recomiendo Superficiales, de Nicholas Carr. Probablemente uno de los mejores libros escritos sobre cómo Internet reconfigura nuestra atención.
PD2: Otro imprescindible es Contra el Rebaño Digital de Jaron Lanier. Especialmente relevante ahora que empezamos a delegar cada vez más decisiones y creatividad en sistemas generativos.
PD3: Atrapados de Nicholas Carr va justo al centro del problema: qué ocurre cuando automatizamos tanto que dejamos de practicar ciertas capacidades humanas.
PD4: Si quieres una visión más filosófica sobre cómo la tecnología altera nuestros rituales cotidianos, ¡Reconquista tu tiempo! de Jenny Odell tiene reflexiones muy potentes sobre productividad, atención y sensación de control.
PD5: Y quizá el más incómodo de todos para este momento cultural: Tecnópolis de Neil Postman. Fue escrito hace décadas… pero parece describir perfectamente lo que empieza a pasar con la IA agentica.


