No es el futuro. Es Pokémon.
Diario de Innovación #300
Hay algo que nos encanta hacer cada vez que aparece una tecnología nueva.
Mirarla.
Señalarla.
Y decir:
“Esto lo cambia todo.”
Hace unas semanas le tocó el turno a Moltbook.
Un experimento online lleno de agentes de IA interactuando entre sí.
Algunos lo describieron como “una ventana al futuro”.
Otros como “el inicio de la economía autónoma”.
Y sí, era curioso.
Divertido.
Caótico.
Pero mientras lo veía pasar por mi feed de X, pensé en otra cosa.
Pokémon.
Mucho movimiento.
Muchas criaturas.
Mucho ruido.
Mucho entusiasmo colectivo.
¿Utilidad real?
Discutible.
Este artículo del MIT Technology Review lo sugiere con ironía .
Y creo que la comparación es más profunda de lo que parece.
El problema no es el hype.
El problema es que distrae.
Trabajo con empresas grandes.
Con procesos complejos.
Con regulaciones.
Con márgenes estrechos.
Con reputaciones que no admiten experimentos infantiles.
Y te aseguro algo: Nadie me pregunta por “enjambres de agentes autónomos charlando entre sí”.
Me preguntan:
¿Reduce costes?
¿Reduce riesgo?
¿Reduce fricción?
¿Aumenta velocidad sin perder control?
La IA que importa no es la que impresiona en Twitter.
Es la que sobrevive al equipo de seguridad y auditoría.
La IA que sí está cambiando cosas
Mientras algunos coleccionan agentes como si fueran criaturas raras, hay médicos que ya no tienen que escribir notas durante 20 minutos después de cada consulta.
Hay sistemas que escuchan, transcriben, estructuran y preparan el informe.
Eso sí cambia el día a día.
Eso sí libera tiempo.
Eso sí altera el rol profesional.
Y aquí viene lo interesante.
El superpoder del médico ya no será memorizar el vademécum.
No será recitar protocolos.
Eso lo hará mejor una máquina.
El nuevo superpoder será otro:
Formular mejores preguntas.
Detectar matices emocionales.
Tomar decisiones bajo incertidumbre.
Explicar con humanidad.
Gestionar confianza.
La memoria deja de ser ventaja competitiva.
El criterio pasa a serlo.
Lo que veo en las empresas
Muchos profesionales sienten FOMO.
Ven agentes.
Ven demos.
Ven vídeos donde alguien dice: “Esto trabaja solo”.
Y piensan: “Me estoy quedando atrás.”
Pero cuando bajamos al terreno, la conversación cambia.
Porque implementar IA de verdad no es mágico. Va más de:
Integración con sistemas legacy.
Gobernanza.
Calidad de datos.
Procesos rediseñados.
Personas que cambian hábitos.
No es Pokémon.
Es fontanería.
Y la fontanería nunca fue sexy.
Pero sostiene el edificio.
El error que estamos cometiendo
Estamos obsesionados con la autonomía total.
Cuando lo realmente transformador está siendo la amplificación inteligente.
Copilotos.
No reemplazos.
Asistencia.
No espectáculo.
Y eso es menos viral.
Pero mucho más poderoso.
La pregunta incómoda
¿Estás aprendiendo a usar agentes?
¿O estás desarrollando el criterio para trabajar con ellos?
Porque dentro de cinco años, no destacará quien tenga más herramientas.
Destacará quien:
Sepa cuándo confiar.
Sepa cuándo desconfiar.
Sepa cómo decidir cuando la máquina ofrece tres opciones plausibles.
Sepa asumir responsabilidad.
Eso no lo automatiza nadie.
Food for thought
Moltbook fue entretenido.
Pero no es el futuro del trabajo.
El futuro no será un zoo de agentes autónomos compitiendo entre sí.
Será profesionales aumentados, con menos carga mecánica y más responsabilidad intelectual.
Y eso exige algo incómodo:
Menos fascinación.
Más criterio.
Menos espectáculo.
Más integración.
Menos Pokémon.
Más propósito.
🌍 El eco del mercado
🤖 El bot que tumbó AWS (pero “no fue la IA”). Un bot de programación provocó una caída relevante en AWS. Tranquilos: fue “error humano”. La frase empieza a sonar conocida. Si el copiloto comete un error y tú lo apruebas, ¿de quién es realmente el volante?
🔊 OpenAI quiere su Alexa (pero con esteroides). OpenAI estaría preparando un altavoz capaz de identificar objetos en la mesa. Primero fue el chatbot. Luego el buscador. Ahora el salón. La guerra por la interfaz no ha hecho más que empezar.
🔞 Modo adulto para ChatGPT… y polémica adulta en OpenAI. La empresa promete relajar restricciones “de forma segura”. Mientras tanto, un crítico interno sale por la puerta. Más libertad para el modelo. Menos ruido interno. Interesante combinación.
📚 LLMs y libros pirateados: Microsoft borra, pero no olvida. Un dataset marcado como dominio público no lo era. Se retira la guía. La pregunta no es si ocurrió. Es cuántas veces más ocurre antes de que alguien lo documente.
🛡️ Google Play bloquea 1,75 millones de apps (gracias, IA). Menos apps maliciosas que en 2024. ¿Porque hay menos atacantes? No. Porque ahora el guardia también es algorítmico. La IA empieza a ser firewall cultural.
🔎 La IA ya compite con el motor de Google. Los bots empiezan a comportarse como buscadores. El SEO tradicional mira nervioso. Ya no optimizas para Google. Optimizarás para modelos.
💻 ¿GPU? Igual no hacía falta tanto drama. Modelos ligeros corriendo en hardware doméstico. La democratización real no es tener acceso al modelo. Es poder ejecutarlo sin hipotecar el rack.
🎮 Grok mejora. Al menos es el LLM más listo respondiendo preguntas de Baldur’s Gate. xAI celebra avances en contextos concretos. La carrera ya no es por “ser el más listo”. Es por dominar microterritorios de conocimiento.
🔓 Dos millones de imágenes expuestas. Porque la base de datos estaba abierta. No fue un ataque sofisticado. Fue una mala configuración. La IA puede generar imágenes en segundos. Pero seguimos sin saber protegerlas.
🧩 Chrome quiere ser tu escritorio sin que te des cuenta. Split View. Anotaciones en PDF. Guardado directo a Drive. El navegador ya no es ventana a Internet. Es tu oficina.
📬 Gmail cierra puertas antiguas, adiós al acceso vía POP. Menos compatibilidad, más control. Google simplifica. Tú te adaptas. El ecosistema siempre gana.
📖 Wikipedia borra 695.000 enlaces de un plumazo. DDoS, manipulación de capturas y baneo inmediato de archive.today. La batalla por la memoria digital se libra en metadatos y servidores… no en los titulares.
Déjame recordarte que si te gusta la tecnología, el podcast de Código Abierto también puede ser una buena opción.
Si algo de lo que has leído te ha removido, dímelo.
Ya sabes que estoy al otro lado si quieres comentar, discrepar o simplemente saludar.
Que nunca te falten ideas, ni ganas de probarlas.
A.
PD1: Si te interesa entender por qué cada generación cree que “esta vez es diferente”, te recomiendo Revoluciones Tecnológicas y Capital Financiero de Carlota Perez. Explica cómo toda revolución tecnológica pasa por una fase de euforia financiera antes de entrar en su etapa productiva real. Spoiler: el patrón se repite desde hace siglos.
PD2: Para una visión histórica más amplia, The Innovation Delusion de Lee Vinsel y Andrew L. Russell desmonta la obsesión moderna por la “disrupción” y reivindica algo menos glamuroso pero más importante: mantenimiento, infraestructura y mejora incremental.
PD3: Si quieres un análisis más económico del ciclo entusiasmo-desilusión, This Time Is Different de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff no va de tecnología en concreto, pero sí del patrón mental que acompaña a todas las burbujas: creer que las reglas ya no aplican.
PD4: Y para entender cómo las grandes promesas tecnológicas chocan con la realidad física y energética, cualquier libro de Vaclav Smil —por ejemplo Cómo Funciona el Mundo— es una vacuna contra el entusiasmo acrítico.


